Fundación Hope
Holanda Perú
Desde 1999, sembrando educación,
cosechando éxito y construyendo un
mañana mejor.

Proyecto Seguridad Alimentaria

Alimentación Segura
04-04-21
Se trabaja contra reloj para que antes de que lleguen las heladas y el intenso frío, las familias quienes participan en el programa de Seguridad Alimentaria, puedan tener su invernadero en casa. En las partes más altas de las comunidades donde viven las familias, seguimos apoyando en el techado de invernaderos, capacitando en la plantación y sembrado de verduras.
La población solicita apoyo para poder tener alimentos en los meses de intenso frío cuando afuera ya no crezcan las plantas.
La mayoría de las familias se adaptaron a la nueva modalidad de vida y ahora producen verduras variadas para su propio consumo y el excedente de la producción lo venden en diversos mercados.
En dos colegios de la zona de intervención, había buenos ambientes para la crianza de cuyes.
A solicitud de la población se amplió el programa de Seguridad Alimentaria.
La población sembró pasto y HoPe trajo los cuyes.
Muchas familias participan en el programa “Alimentación Segura”. A las personas quienes participan activamente, la fundación HoPe incentiva y apoya de manera extra y personalizada.
Estos días representantes de HoPe están visitando a cada familia en su casa para ver los trabajos en biohuertos y en campo abierto. Al mismo tiempo brindamos asesoría técnica y damos respuesta a las consultas que se presentan. Hay mucho entusiasmo, ganas y empeño en la producción de hortalizas.
Recorriendo bastantes kilómetros semanalmente la fundación HoPe visita a las familias participantes en el programa “Alimentación Segura”.
Da mucha satisfacción ver el empeño de tantas personas quienes de un día a otro se quedaron sin empleo por el Covid-19, ahora están trabajando alegres y con mucho entusiasmo para su auto sostenimiento.


Abril 2022
Son muchas las familias trabajando en Seguridad Alimentaria y se suman cada vez más.
Los beneficiarios cuentan con bio-huertos e invernaderos en los cuales producen hortalizas orgánicas. Las familias ya no compran verduras/hortalizas, consumen su propia producción y el excedente lo llevan a los mercados de la zona.
A las familias quienes participan activamente, se les premia con una cocina mejorada, la cocina consta de una plancha con 3 hornillas, un pequeño horno y una chimenea. Al cocinar ahora tienen un ambiente libre de humo; pero igualmente se mantiene calentito.
Seguido disfrutan de un plato de comida complementado con trucha de las piscigranjas.



